La violencia contra las niñas y las mujeres es inevitable y predecible pero se puede prevenir
Pascaline Umulisa, una Guía de Ruanda, escribe acerca de su experiencia al hablar sobre la prevención de la violencia contra las mujeres en dos sesiones de la ONU.
Estaba verdaderamente sorprendida y me sentía muy honrada de representar a los 10 millones de miembros de la AMGS en la observación oficial de la ONU en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y el 15º Aniversario del Fondo Fiduciario de la ONU, y hablar en nombre de todos los miembros de nuestro movimiento.
El mismo día hice observaciones en dos sesiones, las cuales siempre permanecerán en mi memoria. La primera sesión fue durante un desayuno de trabajo con el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, los ganadores del diseño de camisetas de la Campaña ÚNETE, los beneficiarios del Fondo Fiduciario de la ONU y muchas personas más. La segunda sesión estaba más dirigida al público en general, con organizaciones de la sociedad civil y personas asistentes.
Entre los oradores, me impresionó una chica de 19 años de Guatemala, una de las beneficiarias del Fondo Fiduciario de la ONU, quien dio un testimonio valiente de su niñez, diciendo que a una edad muy temprana, su familia la mandó a vender patatas al mercado en vez de ir a la escuela – en parte porque ella era una niña.
Ahora ella es la líder de un grupo de 89 niñas que tienen problemas similares. Con un subsidio del Fondo Fiduciario de la ONU, ella las ayuda a comprender sus derechos y juntas abogan por los derechos de las niñas y las mujeres jóvenes de su comunidad. Esta joven valiente me inspiro a creer que, sin importar lo que sucedió en el pasado, es sólo el futuro lo que importa. Ella es como una Guía o una Guía Scout, porque está liderando el cambio que quiere ver en su comunidad.
Yo estaba encantada de que mis observaciones eran similares a las del Sr. Ban Ki-Moon. Los dos señalamos que para poder apresurar la eliminación de la violencia, debemos involucrar a toda la sociedad, especialmente a la gente joven y en particular a los hombres y los niños. Esto también concuerda con los objetivos de la Campaña de Propugnación de la AMGS, que establecen que las niñas son la solución a la violencia y no son sólo víctimas.
Durante mi segunda sesión, recomendé tres puntos, segura de que todas estarían de acuerdo en la AMGS:
- Todos los países deben poner en marcha un plan de acción nacional para la eliminación de la violencia, y las niñas tienen que estar en el centro del mismo
- Deben crearse espacios seguros y servicios para las niñas y las mujeres que enfrentan violencia, para proteger a las víctimas y proporcionarles información sobre sus derechos y cómo hacerlos valer.
- Las organizaciones internacionales, gobiernos y donantes deben tener en cuenta e invertir en el trabajo que llevamos a cabo a nivel local.
Después de mi presentación, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet – una mujer sencilla y muy apasionada – me susurró al oído: “¡Pascaline, mis recomendaciones y las tuyas son muy similares!”
La Sra. Bachelet había revelado algunas estadísticas increíbles de la violencia contra las mujeres en todo el mundo. ¿Sabían que hasta seis de cada diez mujeres sufrirán violencia física o sexual en su vida? Esto me hizo pensar en posibles estrategias para ampliar nuestras actividades de campaña.
La audiencia quedó impresionada con lo que están haciendo las Guías y Guías Scouts en sus comunidades. Al final de la sesión, ellos querían saber más sobre nuestra campaña para poder incluirla en sus planes estratégicos. Como una activista que trabaja a nivel de las bases, les proporcioné ejemplos simples, significativos y concretos que podrían implementar ellos mismos. ¡Ellos confirmaron que era todo lo que necesitaban!
Me sentí alentada por sus ideas y opiniones. Los organizadores y yo estamos buscando otras maneras para poder llegar al mayor número posible de personas y ayudar a las niñas y las mujeres a superar las barreras tradicionales y decir lo que piensan.
La Sra. Bachelet me contó sobre su próxima visita a Ruanda, y se comprometió a reunirse con las Guías cuando esté allí. ¡No puedo esperar; todas estamos emocionadas!
La Sra. Bachelet dijo que “la violencia contra las mujeres es inevitable pero se puede prevenir”. Ella dijo: “Tenemos el poder para cambiar el curso de esta pandemia global.” Y esto es lo que me llevé a casa. Nosotras somos ese poder. Nosotras podemos poner fin a la violencia cometida contra nosotras porque hemos puesto nuestro corazón, alma y esfuerzos en nuestra campaña.
Invito a todos los miembros de la AMGS a solicitar subvenciones del Fondo Fiduciario de la ONU para que puedan alcanzar sus objetivos durante la campaña Alto a la Violencia – Habla a Favor de los Derechos de las Niñas. Es una gran oportunidad que ofrece la ONU para apoyar proyectos como este. ¡Hay que aprovecharla!
