El cambio climático en el Pacífico desde un punto de vista sueco
“Mi nombre es Linnea y vengo de Suecia”.

Esta es probablemente la frase que más he dicho la semana pasada. Decir quién soy y de donde vengo es algo importante en una conferencia como la COP, sobretodo porque somos de culturas muy diferentes, con una gran cantidad de experiencias, pero también porque quiero correr la voz sobre la AMGS.
De dónde vengo también es algo importante para este blog. Suecia es bastante grande, situada en Escandinavia, y conocida por algunas cosas como ABBA, IKEA y las albóndigas suecas. Nuestro clima se compone de inviernos fríos pero no demasiado fríos, veranos cálidos pero no demasiado cálidos, primaveras con lluvias y maravillosamente verdes. En pocas palabras: nada es realmente “demasiado”. El clima no nos afecta de una manera extrema, y tampoco el cambio climático.
Es cierto que hemos tenido algunos inviernos inusualmente fríos en los últimos años, pero puede tratarse de una coincidencia. No tenemos fuertes inundaciones, tampoco terremotos y tenemos pocas tormentas. Debido a este hecho, el cambio climático es algo abstracto para mí, algo que leo en las revistas y algo que no puedo ver frente a mí en la vida real. Me imagino que éste es el caso para muchos otros suecos, al igual que escandinavos. Suecia es un país desarrollado, no hay corrupción, tenemos buenos servicios de salud y escuelas, y todo está funcionando bien.
Es por eso que algunos datos fríos y duros de la COY realmente me impactaron. Por accidente entré a un taller sobre el Cambio Climático en el Pacífico. Para ser honesta, antes de esto yo no sabía realmente donde se encontraba el Océano Pacífico (la geografía no es mi fuerte), y saber que estaban siendo tan afectados por el Cambio Climático era algo que nunca había escuchado. En el taller aprendí que en el Pacífico hay muchas islas pequeñas, como Samoa, las Islas Cook y las Islas Solomon, muchas de ellas consideradas islas paradisíacas, pero como el clima ha empezado a cambiar tal vez ese no sea el caso en unos pocos a
ños.
El nivel de los mares está subiendo debido al aumento en los niveles de CO2 en nuestra atmósfera, y eso causa una gran cantidad de problemas a los estados insulares. Cuando el nivel del mar sube al máximo, destruye cosas debido a la falta de protección, pero la erosión costera obliga a las personas a mover sus casas, y también hay escasez de agua en muchas de las islas.
En los casos más extremos, también existe una amenaza real de que una isla entera se pueda hundir en un período de tan sólo 20 años. Enfrentarme a un dato como ese, viniendo de un país tan seguro como el mío, fue muy impactante. ¡Imaginen que su país simplemente desaparezca! Los refugiados climáticos, que también fue un término nuevo para mí, necesitarán tener un lugar a donde ir. Las cosas se destruirán. La vida tendrá que cambiar.
Espero que los negociadores en la COP17, por encima de todos los países privilegiados como el mío, piensen en las islas del Pacífico. No podemos permitir que se pierda una isla entera, aunque sea una isla pequeña en un océano del que nunca habíamos escuchado hablar.
Simon Matafai es un Delegado de la Juventud para Nueva Zelanda, y ha hecho un trabajo sorprendente en su país natal, Samoa. Debido a que es un país muy religioso, mucha gente no cree verdaderamente en los datos del Cambio Climático, y que algo se tiene que hacer. Simón encontró una solución; escribió canciones para ser cantadas en la iglesia, pero con letras relacionadas con el clima. La delegación de la AMGS habló con él al respecto.
Ustedes pueden ver un video de Simón y su coro ‘Fetuao Youth’ cantando la canción ‘Dubula’. La letra habla acerca de trabajar juntos por un futuro sostenible.
Linnea Wedelin (Suecia)
